El Oporto frena en el Arsenal | Fútbol | Deportado

La salida del Porto, la piedra que rompió el casco en tantos huecos ilustres en el camino hacia la Copa de Europa, la llevó al Arsenal cuando navegaba a toda vela. La selección de Inglaterra acabó con marca de 0-6 y 0-5 en sus visitas al West Ham y al Burnley. Lo expresó sobre el orgullo del referente del Premier. Estaba esperando una sorpresa. Porto lo resumió de principio a fin. Arriba y ladra. Cuando el árbitro miraba el reloj, en el último minuto del descenso, Galeno puso el 1-0 con un disparo fuera del área.

1

Diogo Costa, Otávio, Joao Mario, Wendell (Stephen Eustáquio, min. 89), Pepe, Wanderson Galeno, Pepê, Alan Varela, Nico González (Iván Jaime, min. 80), Francisco Conceição (Gonçalo Borges, min. 85) y Evanilson (Toni Martínez, min. 85)

0

David Raya, Gabriel, Jakub Kiwior, William Saliba, Ben White, Declan Rice, Kai Havertz, Odegaard, Bukayo Saka, Martinelli y Trossard (Jorginho, min. 73)

goles 1-0 minutos 93: Wanderson Galen.

Árbitro Serdar Gözübüyük

Tarjetas amarillas Declan Rice (min. 1), Francisco Conceição (min. 51), Jakub Kiwior (min. 56), Kai Havertz (min. 60) y Nico González (min. 62)

El jugador mejor pagado del Arsenal es, día tras día, el que menos participa en el partido. La situación de Kai Havertz en el equipo londinense revela un enigma. Desde que Mikel Arteta, el único valiente de su fichaje, que ha ascendido a los 70 millones de euros con el sol pasado, le llama continuamente en la banda para darle instrucciones como quien protege a un discípulo en los problemas, el alemán sigue sin definir su papel. Nominalmente figura como interior, más allá del nuevo falso. El caso es que suele estar siempre fuera del juego. Si un volante debe ser un hombre particularmente capaz de imaginar y descubrir líneas de conducta con sus compañeros, Havertz parece haber pensado en hacer exactamente lo contrario. Cuando pasa, las filas se detienen. Havertz sólo muestra claridad una vez pisa la zona, en la que aprovecha jugadas trenzadas por otros. Incluso para Trossard, lateral que jugó como delantero en el Oporto y que tiene el mayor impacto en el juego dentro de su equipo.

El ausentismo de Havertz en el ámbito de la gestación de las niñas fue un grave problema ante el Oporto. Ante un competente rival por la presidencia, el de buena cuna Pepe (40 años) y mejor dirigido por tres dirigentes de la talla de Varela, Nico González y Gabriel Aquino, el camino hacia la portería se hizo interminable para el Arsenal. Mientras Odegaard y Rice se esforzaban por avanzar metros, la resistencia que encontraron, sumada a la resistencia del tercio superior interior, superó su capacidad de circulación. Tras perder el control del balón en la primera parte, el equipo inglés cedió el control del terreno de juego y cayó sobre los chicos. Cuando los futbolistas entrenan para dominar, sentirse dominados genera confusión.

Humilde desde el planteamiento, el Porto hizo virtud de la sencillez. Así, mientras el Arsenal pretendía imprimir su famosa presidencia adelantada hombre a hombre, Pepe y sus compañeros se saltaban colas en busca de los rápidos Evanilson y Galen. Después de dividir la pelota, todos se juntaron para jugarla en el medio campo, respondiendo numéricamente a sus oponentes. Chicos con vocación atacante como Francisco Conceiçao —hijo del entrenador— o Gabriel Aquino, destacaron por su incansable disposición a moverse para demarcarla o seguirla. El entusiasmo fue suficiente para que el Arsenal estuviera preparado para recibir el golpe. Casi fue propuesto por Galeno, quien mandó el tiro al poste luego de que Varela y Gabriel Aquino se escaparan de la presidencia con una sucesión de dejadas valerosas y contradejadas.

Arteta, sin reacción

La segunda parte se recompuso con los mismos esfuerzos para el Arsenal. El espléndido equipo que aspira a ganar la Premier League se ha visto incapaz en un campo en el que nunca en su historia había podido imponerse. Integrado por futbolistas que emigraron de Brasil y que se sienten despreciados por la opulenta liga inglesa, se meten en un torneo europeo porque no valen lo mismo que Martinelli o Magalhaes, sus jugadores. artilleros, Los futbolistas del Porto se encargaron de cada balón como cada lanza decidiría el arbitraje profesional. El destino de su carrera estaba en el juego.

Al frente de la tropa estaba Pepe. El central, que ya es el jugador más veterano en la disputa de la Champions, se ha desenvuelto como si no le hubieran pesado los años en acciones directas ante Trossard, Martinelli y Havertz. Defesna es tan intuitivo y elástico como cualquier otro, y puede manejarse tanto en espacios abiertos como en el salón de casa. El Arsenal no hizo ningún disparo a puerta. Como no fue por una intervención urgente de Rice, el Porto fue apurado a un partido de Gabriel Aquino y Evanilson, pasada la hora de encuentro.

Ninguna reacción ante el Arsenal. Arteta tampoco reaccionó. Donde Sergio Conceiçao, en homologo, hay cinco cambios, el regalo es solo uno: Trossard por Jorginho. No se salvó el doble pivote para salvar el 0-0. Havertz jugó hasta el último minuto.

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